Es cierto que existen determinados alimentos afrodisíacos, como por ejemplo los mariscos, la miel, el chocolate entre otros, pero lo que no es usual o tan conocido es la existencia de diversas bebidas que cumplen la misma función que estas comidas.

Podemos definir un afrodisíaco como cualquier sustancia que aumenta el deseo sexual y atracción sexual. Su definición se debe a “Afrodita”, la diosa griega del amor, surgida de la espuma del mar cuando el dios Cronos mató y castró a su padre, arrojando sus genitales al océano. 

En esta oportunidad, próximo al día de los enamorados, les traigo una serie de tragos afrodisíacos para que puedan disfrutar de una noche muy romántica, ganar un poco de pasión y por qué no, pasar un momento maravilloso e inolvidable en compañía.

Moulin Rouge (molino rojo)

Ingredientes:

1 taza de vodka
1 taza de licor de cereza
3 tazas de jugo de fresa (puede ser natural)
Un poquito de granadina
Hielos con frambuesas adentro de ellos

Preparación:
Coloquen en la licuadora el vodka, licor de cereza, juego de fresa y un poquito de granadina y al mismo tiempo, incorporen un poco de hielo y comiencen a licuar todo junto durante unos minutos.

Posteriormente, para la presentación tomen una copa tipo flauta o cóctel, agreguen los hielos decorados y viertan la mezcla anterior sobre ellos previamente colado. Si lo desean, decorar con una fresa.




¿Hasta cuando vamos a soportar la desgana de nuestra pareja, y que todo nos lo deje a nosotros, cuando en muchas ocasiones es ella la que debería de tomar el mando, sobre todo si se trata de la alcoba? Y es que esto de la iniciativa es una espada de doble filo, si lo vemos desde un punto de vista imparcial, ya que siempre debería de existir alguien que impulse hacia determinado objetivo cuando la otra parte ni siquiera lo menciona.

Este terrible paradigma ha sido el resultado de tantos largos años en los que los hombres han sido los encargados de encender la llama en medio del invierno, mientras las chicas simplemente se han preocupado por dejarse consentir dejándole todo el trabajo a los hombres, sin darse cuenta que también los hombres necesitamos de un poco de afecto y atención.

En esto se han basado las relaciones en las últimas décadas, sin embargo, esto ha cambiado gracias a que se han roto las tendencias antiguas y se han implementado nuevas tendencias, con respecto a la iniciativa dentro de una relación. Y es que ahora le toca el turno a las mujeres. Por eso chicas, es necesario que dejen a un lado esos pensamientos y se adentren en dejarse llevar por sus emociones y poner en práctica esas técnicas de seducción que tanto deseamos los hombres.



En la alcoba: ¿tomo la iniciativa o se lo dejo a él?
Nos hemos topado con una buena cantidad de mujeres que han desarrollado varios complejos muy preocupantes en su personalidad, uno de ellos es la falta de valorización que tanto nos ayuda a alcanzar nuestros propósitos o nuestros objetivos en la vida. La mayoría de los casos han adjudicado sus fracasos al supuesto “rechazo” que su pareja presentan al no demostrarles  su afecto de la manera que les gustaría que fuera, provocando incluso que la alcoba, se torne un tanto desagradable en lugar de que sea un momento especial y satisfactorio.

Muchas veces todos estos temas están llenos de egoísmo al no enfocar el problema en uno mismo y ver antes la paja ajena que la gran viga que uno tiene por delante. Este problema genera que la imaginación vuele entorno a una gran cantidad de supuestos motivos antes que analizar los motivos más coherentes en estos casos. 
El tema de tomar o no la iniciativa, muchas veces no es por desgana o pereza, sino que en varias ocasiones se relaciona con el temor de enfrentarse a un rechazo, o a un “no” que pueda dar paso a un complejo como el antes mencionado. El creer que su acercamiento no caiga del todo bien, o que   las insinuaciones no sean bien recibidas son las provocadoras de la abstinencia en la mayoría de los casos y dan paso al no hacer nada por temor a equivocarse, cuando debería de ser todo lo contrario. 

Atreverse a dar el primer paso en una relación hoy en día ya no es cosa sólo de hombres. Podemos quedarnos a la espera de que nuestra pareja nos consienta y haga todo el trabajo, o podemos tomar la iniciativa y dar ese primer paso que es tan importante en una relación. El juego de la seducción ha tomado un papel mucho más importante en la alcoba y podemos seducir y ser seducidos al mismo tiempo conjugando las ganas por parte de los dos involucrados y disfrutar al máximo el momento. 



Aunque parezca raro de escuchar, la diferencia entre los sexos se da desde que somos células, es sabido que contrario al mito que anteriormente se pensaba, no es la mujer la que determina el sexo de un embrión, si no que la carga cromosómica la lleva el hombre puesto que la mujer tiene sólo cargas XX (niñas) y los hombres XY (niños) y aún más interesante si analizamos el comportamiento que tienen los espermatozoides encontraremos que desde que somos simples células los géneros tenemos bien establecido el comportamiento.

Los espermatozoides con carga XY es decir (niños) son más rápidos pero tienen un tiempo de vida reducido contrario a los XX (niñas) que son más lentas y bien dicen lento pero seguro puesto que duran vivos más tiempo. Así que nuestras diferencias se remontan a la vida básica, bien dicen que no cambiamos mucho pues una mujer se caracteriza por ser serena, congruente y estable, mientras que los hombres son más dinámicos, explosivos y vivaces.

10:09


Circula por la red un correo muy interesante y gracioso a la vez, donde resalta las infinitas cualidades de un hombre como por ejemplo su fuerza y destreza para realizar trabajos con maquinaria pesada, su agilidad mental para descifrar problemas analíticos,  su entereza al resistir largas jornadas de trabajo duro, sin embargo en la actualidad tanto vemos varones como mujeres conduciendo camiones e incluso dirigiendo una obra en construcción.

Cada vez son más las científicas, doctoras y maestras y no cabe duda que las mujeres también soportan trabajar durante horas sin parar, sin embargo y como punto a su favor, todo esto lo deben realizar siempre con una sonrisa impecable, reinados firmes y maquillaje perfecto, ropas que entallen y resalten su figura y sobre todo zapatos altos y estrechos.

No cabe duda que el hombre inició siendo conocido como el sexo fuerte, pero quién lo es en realidad, analicemos el real desempeño que ambos tienen y sumemos las exigencias de la sociedad, sin contar además que al llegar a casa donde generalmente se descansa, la mujer comienza un nuevo roll de labores.





Durante las últimas décadas un número impresionante de mujeres ha pasado a formar parte de las fuerzas laborales, la esfera política y otros ámbitos que, anteriormente, eran de dominio exclusivo de los hombres. Y están en su derecho, ¿no es así? ¿Qué tiene de malo el que una mujer vaya a la universidad y consiga un título?

El problema surge cuando se trata de compatibilizar la carrera con el deseo de tener hijos, formar una familia y abrazar el instinto maternal que es una parte intrínseca de la naturaleza femenina.

La liberación femenina y sus consecuencias en la sociedad han provocado que muchas mujeres se sientan avergonzadas con el rol de amas de casa que durante tanto tiempo cumplieron sus madres y abuelas.

Al asumir las mujeres un rol masculinizado se crea un desequilibrio en las relaciones entre los géneros que, muchas veces, provoca frustraciones en hombres y mujeres por igual. 

Todo lo que sea mayor libertad e igualdad para todos siempre será bienvenido, pero debemos cuidar que en el camino no se pierda aquello que hace que las mujeres sean tan especiales: su capacidad de amar  y confortar a sus hijos y a los hombres que, sin ellas, estarían totalmente desamparados.



Una Nueva Masculinidad Unos de los desafíos más importantes que nos plantea la sociedad actual es curar las heridas emocionales que los cambios sociales han provocado tanto en los hombres como en las mujeres.
Este artículo se centra en la recuperación de la masculinidad por parte del hombre y la definición de una nueva masculinidad, más de acuerdo con la nueva era. ¿Cual es la esencia de la masculinidad? ¿Hacia dónde deben mirar los hombres para encontrarse con aquello que los hace ser hombres? La esencia del ser masculino se basa en la libertad. El hombre desea algo, lo busca y lo consigue. Los viejos paradigmas patriarcales nos indican que el hombre debe buscar su libertad en el mundo externo a su ser: más dinero, más poder, más sexo.
El nuevo hombre busca su libertad desde adentro y no le conciernen las causales externas. Puede tener posesiones, pero no determina su valor propio con respecto a ellas. No le preocupa la opinión de los demás pero es capaz de abrirse y escuchar cuando es aconsejado. El hombre nuevo debe ser capaz de moverse entre lo femenino y lo masculino sin perder su centro en el proceso.