Contrae y relaja el músculo pubocoxígeo, más conocido como el músculo del amor o (PC), ubicado a lo largo de tu perineo.
Como si trataras de contener intermitentemente el flujo de orina. Comienza lentamente, con 10 a 20 repeticiones dos veces al día. 
Este músculo contribuye a controlar muchos aspectos de la sexualidad y al igual que cualquier otro músculo, el ejercicio hará que esté en mejor forma y logre un mayor abasto sanguíneo y nervioso. 
Esto significa llegar a la excitación sexual más rápido, experimentar una sensación más intensa, y disfrutar de orgasmos más cargados y prolongados.
Además, puedes contraer ese músculo bien desarrollado para demostrar el orgasmo, o hacer "saltar" el pene durante el coito, una dulce sensación para los dos.

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Aceptémoslo. Nosotros somos muy directos y ellas muy sensibles.
Tomándolo en cuenta, si queremos conseguir el máximo placer en la cama, tendremos que dar el primer paso. Y ¿cual es? La respuesta es el dialogo. Pero es ahí donde se remarcan las diferencias. Si cambias la forma de pedir las cosas, el mayor beneficiario serás tú. Aprende a hablar en su mismo lenguaje.

El primer paso para ser un experto en la cama es no hacer el sexo aburrido. ¿Cómo? Siguiendo los consejos que ellas mismas nos dieron.
No pidas permiso Esto es lo menos sexy del mundo que un hombre te pide permiso para tener sexo. Un buen amante le hace notar a su mujer con tan solo una mirada que lo dice todo.

Sorpréndela con pequeños detalles tales como dejarle un mensaje romántico  o tal vez una cena, estas son cosas que le harán llegar excitada a casa, así que no tendrás que luchar contra su estado de ánimo por la noche. (Las sorpresas también incluyen nuevas posiciones en la cama).



Está bien, no es tan simple como parece. De hecho puede ser endemoniadamente difícil, ya que en nuestra cultura y sociedad, los hombres no están preparados para armonizar con otras personas, como sucede con las mujeres. Ellas están realmente interesadas en lo que hace a un hombre reaccionar bien.

Las mujeres siempre están interesadas en los hombres, y es normal que se pregunten: ¿Por qué está triste?, ¿Qué es lo que en verdad quiere hacer en la vida?, ¿Cuál es su sabor de helado favorito? Y todo ese tipo de cosas.
Los hombres, o por lo menos la mayoría, no lo estamos. Si se le pregunta a un hombre cual es el color favorito de su novia o esposa, este se quedará con la mente en blanco.
Si se le interroga cualquier cosa sobre su compañera, lo mas seguro es que se quede nulo, o no sepa las respuestas adecuadas.


Pero si es a ella a quien le preguntan, es probable que no solo conteste atinadamente, sino que abunde en la manera en que han ido evolucionando al pasar de los años.
En otras palabras, un acto romántico para muchos puede ser una cosa tan insignificante como el saber cual es su comida favorita.


Las mujeres no solamente son extrañas, si no que están un poco locas de remate, a diferencia de los hombres, pero la realidad es que ambos están fabricados con distintas maquinarias. Para los hombres, el sexo no es algo que sea muy complicado de hacer. Para las mujeres, es todo un laberinto de misterios, y lo que tu haces cuando sales de la cama, puede tener mucho que ver con lo que está permitido hacer cuando estás dentro de ella.

“Tal vez esta sea una manera de ponerlo más crudamente” pero una de las mayores diferencias que ya se conocen es que el orgasmo del hombre se da entre sus piernas, y el de la mujer se da entre sus dos oídos. Si tan solo se pudiera entender esto por principio de cuentas, y creerlo del todo, y recodarlo un poco mas de tres segundos, las relaciones entre hombres y mujeres serían mucho menos parecidas a una guerra.

¿Qué es lo que significa todo esto? Otra manera de ponerlo en claro es la siguiente: para los hombres el sexo no está necesariamente conectado a otra cosa. No hace falta disfrutar de una comida en doce pasos con vino de mesa y a la luz de las velas para lograr que el señor felicidad esté contento; algunas veces todo lo que necesita es un bocadillo a medio tiempo.

Para las mujeres, en el otro extremo, el sexo está mucho más adherido a la red de las relaciones personales. Y la primera cosa que las mujeres desean, es una relación con la cual entrelazarse. “ el sexo abre el corazón de un hombre, mientras que el corazón de una mujer necesita ser abierto para después disfrutar plenamente de sexo”.




La relación entre el sexo y el amor va de la mano. Los hombres piensan que la relación es igual para ellas que para nosotros, pero no esa así. Lo que tu necesitas es saber decirle lo hermosa que es y aprender a escucharla continuamente.

¿Qué es lo que las mujeres quieren? Existen más de un millón de respuestas a esta pregunta, pero la verdad es extremada y ridículamente simple: Las mujeres quieren una estimulación erótica que anteceda el acto sexual. Y no estamos hablando de mordeduras en el cuello, masajes corporales con aceites exóticos o que tu lengua se convierta en un elemento extraño dentro de su oreja:

Estamos hablando de que te levantes de la mesa después de la cena y digas: “quédate sentada, mi amor, y cuéntame más sobre como te fue en el día mientras yo me encargo de estos trastos sucios”. Estamos hablando de un día antes, cuando ella se levantó y tu le hiciste saber como te gusta su apariencia sensual por las mañanas, con esos ojos adormilados.

Estamos hablando cómo, por ninguna razón en particular, detienes el coche camino a casa y compras el helado que más le gusta a ella, ¡su sabor predilecto! ¿Te das cuenta? El gran secreto del sexo femenino es que todo es un juego previo al sexo.